El dominio es lo primero que tu cliente escribe, lo que va en tu mail y en tus tarjetas. Elegirlo bien y tenerlo a tu nombre es una de las decisiones más simples y más importantes de tu presencia en Internet.

.com.ar o .com
.com.ar es la extensión de Argentina. Le dice al que busca que sos un negocio de acá, y es la que el público local reconoce primero. Para un comercio, una empresa o un profesional que trabaja en el país, es la elección natural.
.com es la extensión internacional. Conviene cuando tu marca se proyecta afuera, cuando tus clientes están en otros países o cuando el nombre que querés ya está tomado en .com.ar.
La idea claveSi podés, registrá las dos y hacé que una lleve a la otra. Así nadie más usa tu nombre y tus clientes te encuentran escriban lo que escriban.
Cómo elegir el nombre
- Corto y fácil de dictar: pensá cómo lo vas a decir por teléfono.
- Igual a tu marca: que coincida con el nombre de tu negocio y tus redes.
- Sin guiones ni números, salvo que sean parte de la marca: son lo primero que la gente escribe mal.
- Con la ciudad, si suma: para un negocio muy local, sumar la ciudad puede ayudar a que te encuentren.
Cómo se registra
Los dominios .com.ar se registran en NIC Argentina, con la Clave Fiscal del titular. Los .com y el resto de las extensiones del mundo se registran con proveedores internacionales. En los dos casos el registro es por un período y se renueva, así que conviene tener claro quién se ocupa de cada vencimiento.
A tu nombre, siempre
El dominio tiene que estar registrado a nombre de tu negocio. Es tu dirección: aunque cambies de proveedor de sitio o de alojamiento, el dominio sigue siendo tuyo y lo llevás a donde quieras.
La renovación, resuelta
Un dominio vencido deja al sitio y al mail fuera del aire, y en el peor caso lo toma otro. Por eso, cuando registramos un dominio para un cliente, nos ocupamos también de la renovación, a tiempo, año tras año. Si querés saber si el nombre que pensás está libre, consultanos y lo vemos juntos.


